Sao Paulo y Londrina asoman como potentes modelos de reciclaje para nuestra región

Delegación encabezada por el consejero regional, Miguel Solís, adquiere experiencias en Brasil sobre el tratamiento de residuos y modelos de negocios para instalar en la región de Coquimbo.

Escrito por Diego González Bernous Jueves 24 de marzo de 2016
Sao Paulo y Londrina asoman como potentes modelos de reciclaje para nuestra región
Sao Paulo y Londrina asoman como potentes modelos de reciclaje para nuestra región

Impresionados ante la magnitud y conciencia sobre la importancia que le han dado en Brasil al reciclaje, representantes del Consejo Regional (CORE), la Corporación Regional de Desarrollo Productivo (CRDP) y vecinos de La Herradura de Coquimbo, visitaron en terreno todas las cadenas de producción que lleva a cabo la ciudad de Sao Paulo y Londrina, sobre el tratamiento de residuos proveniente de las industrias, hospitales, ferias, domicilios, entre otros.

Por una parte, con cerca de 12 millones de habitantes, Sao Paulo inició desde el año 1990 su primera experiencia con barriles de metales separados y trasladados al único parque de ese entonces, llegando a una frecuencia de 500 kilos por día.

Pero es hasta el año 2002 cuando la municipalidad paulista inició un convenio con recolectores por medio de un programa que crea las cooperativas formales, entregándoles infraestructura para recolectar, vender y quedarse con los recursos que ellos mismos trabajaban.

De esta manera y desde el 2012 se crea un plan de gestión integrada de residuos sólidos, un modelo democrático participativo que se extiende durante 20 años y que hasta ahora reúne a una veintena de estas cooperativas y 48 organizaciones autorizadas para el reciclaje, para tratar más de 7.200.000 toneladas de residuos al año.

A modo de comparación, según cifras de la Seremi de Medio Ambiente, Coquimbo junto a La Serena generan 200 mil toneladas de basura por año.

Según el análisis que realiza el consejero regional, Miguel Solís, vicepresidente de la comisión de Fomento Productivo, "estamos al debe en el manejo de residuos, si bien existen iniciativas puntuales que han iniciado empresas privadas que reciclan, pero no es suficiente, debemos enfrentar el problema y dejarles a las futuras generaciones lo que nosotros hemos disfrutado, la vida sustentable es nuestra tarea y meta".

Si hay algo que destaca esta delegación, es que el rol del municipio de Sao Paulo es fundamental, ya que funciona como una empresa que se preocupa en detalle del tratamiento de residuos. Es así como en el 2004 crean la Agrupación Municipal de Limpieza Urbana (AMLURB), presidida por Ricardo Figueiredo.

"Nosotros contamos con un equipo de profesionales que reúne a ingenieros, sociólogos, administrativos, más de 270 personas localizadas en 96 distritos y 32 subprefecturas, cada una cumple su función, desde educación en escuelas, publicidad y redes sociales, trabajo con cooperativas, avances en reciclaje, fiscalización y monitoreo del trabajo realizado todos los días", detalla Figueiredo.

Pero mantener esta iniciativa no es económico. Desde este año se invertirán más de US$840 millones para abastecer todos los servicios de la prefectura de Sao Paulo, compuesta por el área de finanzas y administración, gestión y servicios, y planeamiento y desenvolvimiento.

Para observar lo que los datos entregados por las autoridades de la prefectura paulista decían, la delegación de Coquimbo se trasladó a las oficinas donde operaba la AMLURB y vio de cerca el cuidadoso trabajo que realizaban.

Un espacio necesario

Para Ricardo Aguilera, presidente de la Junta de Vecinos Número 15 de La Herradura, "este es un espacio necesario para el funcionamiento de la cadena de trabajo que realizan con los residuos, acá llevan un mecanismo de control con monitoreo y hasta aplicaciones por celulares que les indica si todo está en orden. Por supuesto, nos han explicado que este ha sido un proceso largo donde juegan un rol fundamental tanto la ciudadanía como las autoridades, por eso venimos acá, a llevarnos experiencias a nuestra región".

La sorpresa fue mayor cuando visitaron la planta de tratamiento de residuos que maneja la empresa "Loga", uno de los dos parques de reciclaje más importantes de Sao Paulo, con 3000 m2 de edificación sólida, recibe 6 mil toneladas diarias de residuos, de éstas se recicla un 60%, cuenta con un foso de 4.000 m3, recibiendo cerca de 550 camiones que dejan desechos como cartón, vidrio, papel, aluminio, día a día.

Además, y parte fundamental del proceso, hay 20 personas quienes trabajan en la separación de estos residuos, quienes antes habían sido recolectores informales y que ahora trabajan con contrato con la empresa, a cual opera desde el 2012 y cuya inversión total superó los US$10 millones para su infraestructura y otros US$7 millones para el costo de las máquinas.

El consejero Miguel Solís destacó esta inversión pero cree que sin duda los temas van más de fondo, "hay algunas cosas que si bien son exitosas acá, en Chile se podrían ver limitados debido al marco jurídico que tenemos, ya que nuestra constitución no permite al Estado invertir y crear empresas, resulta que el municipio de Sao Paulo sí lo puede hacer gracias a leyes federales y eso les ha permitido trabajar en coordinación con cooperativas de recolectores y subsidiar directamente a los trabajadores".

Londrina

A 432 km de Sao Paulo y con 550 mil habitantes, se encuentra la ciudad de Londrina, la cual posee también una prefectura que trabaja con 7 cooperativas de recolectores, en total son 365 recolectores, en su mayoría mujeres, que trabajan con el tratamiento de residuos sólidos.

Según explicaron desde la prefectura de Londrina, ellos reciben cerca de 12 mil toneladas por mes de residuos, de las cuales como ejemplo del resultado de enero y febrero de este año; 1200 toneladas de residuos fueron comercializados, es decir un 10% del total.

Además, el municipio asegura el ingreso mensual de los cooperadores, tienen contrato y esto significa una inversión por medio de subsidios de 600 mil reales al mes (170 mil dólares). Esto permite que los trabajadores tengan un sueldo mínimo mensual, equivalente a 250 mil pesos chilenos, más la bonificación por aumento de producción.

Ejemplo de esto, es la cooperativa "Coper Región", cuyo director es Zaqueu, quien en el recorrido mencionó que "nosotros comercializamos mensualmente un promedio de 426 toneladas, siendo trabajadas por 172 empleados, de los cales el 90% son mujeres, quienes trabajan de 8 de la mañana a las 4 de la tarde, ganan aproximadamente 1400 reales cada uno ($280.000) y si cumplen con venir todos los días se les entrega un bono de 150 reales ($30.000)".

Debido a la cantidad de población, mecanismos de trabajo, cadena de producción e inversión, la delegación se mostró optimista ante lo visto y son éstas las alternativas que asoman con ventaja ante una posible instalación de parques de reciclajes en la región de Coquimbo.

Pero, finalmente el consejero Solís agregó, "para ver materializado esto en nuestro país, primero se tiene que concretar la descentralización, ya que son los gobiernos regionales quienes se tienen que hacer cargo del tratamiento de residuos de toda línea, producidas por industrias, ferias libres, hospitales, domicilios, lugares públicos y todo lo que conlleva como campañas, educación en colegio, difusión, etc. Para eso se necesita una gran cantidad de recursos y desde el Consejo Regional seguiremos apoyando siempre en esta materia".