Emprendedoras de Ovalle muestran cómo el apoyo al emprendimiento femenino se transforma en nuevos negocios y oportunidades
Consejeros regionales conocieron en terreno tres experiencias lideradas por mujeres de la comuna de Ovalle, quienes han impulsado proyectos vinculados al cultivo sustentable de camarones de río, el turismo rural y la mecánica automotriz, gracias al apoyo del programa Capital Abeja FNDR.
Escrito por Claudio Ríos Jueves 3 de septiembre de 2026
Tres mujeres, tres rubros completamente diferentes y un objetivo común: transformar una idea en una oportunidad concreta de desarrollo. En Ovalle, emprendedoras beneficiarias del Capital Abeja FNDR mostraron los avances de sus negocios durante una jornada en terreno en la que participaron los consejeros regionales Max Aguirre y Bernardo Chávez, junto a representantes de Sercotec.
La iniciativa, financiada por el Gobierno Regional de Coquimbo y ejecutada por Sercotec, busca promover la creación y formalización de nuevos negocios liderados por mujeres, mediante asistencia técnica y recursos para inversión.
La visita permitió conocer tres experiencias desarrolladas en distintos sectores de Ovalle y comprobar cómo los recursos se han traducido en equipamiento, infraestructura y nuevas posibilidades de crecimiento para sus beneficiarias.
Recuperar el camarón de río mediante un cultivo sustentable
En el sector de La Chimba, Karina Gallardo desarrolla Camarones de Limarí, emprendimiento que busca recuperar una tradición regional a través del cultivo sustentable del camarón de río.
Uno de los aspectos más innovadores de su proyecto es el sistema de recirculación que permite aprovechar de mejor manera el recurso hídrico, especialmente relevante considerando la prolongada situación de sequía que afecta a la Región de Coquimbo.
El agua utilizada circula entre los estanques y posteriormente puede ser tratada para aprovecharla en cultivos de hortalizas, generando un sistema que busca hacer más eficiente su utilización. Para implementar su iniciativa, Karina recibió un aporte de $3,5 millones, destinado principalmente a la adquisición e instalación de estanques y bombas.
Su emprendimiento combina así innovación, sustentabilidad y recuperación de una actividad ligada a la identidad productiva de la zona.
Turismo rural y naturaleza en Sotaquí
La segunda experiencia se encuentra en Sotaquí, donde Miriam Tapia desarrolla Casa Olga, un emprendimiento turístico que busca ofrecer una alternativa de descanso y contacto con la vida rural.
Ubicado en la Parcela 28 del sector, el proyecto cuenta con una cabaña habilitada para cuatro personas, piscina, tinaja de agua caliente, áreas verdes y acceso al río.
La propuesta apunta a ampliar la oferta turística de la región hacia sectores rurales de la provincia de Limarí, complementando los destinos tradicionalmente asociados a La Serena y Coquimbo. A ello se suma la posibilidad de acercarse a elementos propios de la vida de campo, incluyendo animales como caballos, ovejas y gallinas.
De esta forma, el apoyo recibido permite a Miriam fortalecer una experiencia turística vinculada directamente con el territorio y generar nuevas oportunidades económicas desde Sotaquí.
Una mujer abriéndose espacio en la mecánica automotriz
Una tercera historia es la de Solange Echeverría, quien lleva adelante Cáceres Motors, empresa dedicada a la mecánica general que ha experimentado un importante crecimiento durante los últimos meses.
Con cerca de tres años de experiencia y luego de avanzar paulatinamente en la formalización de su negocio, Solange utilizó los recursos obtenidos para adquirir un escáner y nuevas herramientas. Esta inversión le permitió ampliar los servicios disponibles y captar nuevos clientes.
Su experiencia tiene además una característica particular: se desarrolla en un rubro históricamente asociado a los hombres, demostrando cómo el emprendimiento femenino también está conquistando nuevos espacios productivos.
Recursos que llegan directamente a las emprendedoras
La jornada también contempló una visita al Centro de Negocios Sercotec Limarí, donde los consejeros regionales pudieron conocer el trabajo de acompañamiento que desarrolla el organismo con emprendedores y pequeñas empresas de la provincia.
Alberto Abarca Carvajal, ejecutivo de Fomento de Sercotec Región de Coquimbo, valoró las tres experiencias y destacó el respaldo entregado por el Gobierno Regional para apoyar el emprendimiento femenino, relevando que los proyectos visitados representan realidades productivas muy distintas: cultivo de camarón de río, turismo rural y servicios de mecánica automotriz.
El consejero regional Max Aguirre destacó la importancia de destinar recursos públicos a iniciativas que demuestran seriedad, compromiso y proyección, especialmente cuando son encabezadas por mujeres de la provincia que han decidido sacar adelante sus propias ideas de negocio.
“Es muy importante que podamos apoyar con recursos este tipo de proyectos, porque estamos viendo emprendimientos serios, con muchas posibilidades de seguir creciendo y, además, impulsados por destacadas mujeres de nuestra provincia. Ese es precisamente el espíritu de estos fondos: entregar herramientas para que buenas ideas puedan desarrollarse, generar oportunidades y transformarse en negocios sustentables en el tiempo”, señaló Aguirre.
En tanto, el consejero regional Bernardo Chávez relevó la importancia de que el Gobierno Regional mantenga una relación cercana con quienes emprenden y generan actividad económica desde los distintos territorios.
“El Gobierno Regional apoya y confía en su gente, y estas tres experiencias demuestran que cuando entregamos oportunidades y herramientas concretas, las personas son capaces de transformar esos recursos en proyectos que crecen y aportan al desarrollo de sus comunidades. Aquí hay mujeres con iniciativa, esfuerzo y capacidad, y nuestro compromiso debe ser seguir respaldando ese talento que existe en Ovalle y en toda la provincia de Limarí”, afirmó Chávez.
El Capital Abeja busca promover la creación de nuevos negocios liderados por mujeres y apoyar su formalización y puesta en marcha mediante financiamiento y asistencia técnica. En la convocatoria regional financiada con recursos FNDR, cada proyecto recibió $3,5 millones para implementar su plan de trabajo.
Las experiencias conocidas en Ovalle muestran distintas formas en que estos recursos pueden convertirse en oportunidades concretas: recuperar una actividad productiva tradicional con criterios de sustentabilidad, potenciar el turismo rural o abrirse camino en un rubro históricamente masculinizado.
Historias diferentes que tienen como denominador común el esfuerzo de mujeres de la provincia de Limarí que, con apoyo y financiamiento, están transformando sus ideas en emprendimientos con posibilidades reales de crecimiento.